El calor extremo en Palma pone en riesgo la salud laboral en el aeropuerto
Los trabajadores del aeropuerto de Palma enfrentan temperaturas que superan los 28ºC en zonas de facturación y más de 70% de humedad, poniendo en peligro su salud. La falta de climatización y medidas preventivas agrava la situación en plena ola de calor.
La situación se ha mantenido durante días, a pesar de las reclamaciones sindicales y las mediciones realizadas por Aena. La exposición a altas temperaturas ha provocado golpes de calor y hospitalizaciones entre el personal en pista, evidenciando una problemática que afecta la seguridad laboral.
Este escenario revela las deficiencias en las condiciones laborales en un contexto de obras en curso, que han reducido la protección frente al calor. La ausencia de zonas de sombra, fuentes de agua y ciclos de descanso adecuados incrementan el riesgo para los empleados, en un entorno en el que las altas temperaturas se han convertido en un problema estructural.
El contexto político en Baleares muestra una gestión insuficiente por parte de las autoridades aeroportuarias, que no han dotado a las instalaciones de las medidas necesarias para garantizar la salud laboral. La falta de implicación de Aena y la débil regulación en materia de seguridad laboral agravan la situación en un escenario de crisis climática.
La problemática en Palma refleja un desafío mayor que exige una respuesta coordinada y urgente. La inacción puede derivar en mayores riesgos para la salud de los trabajadores y un impacto negativo en la operativa aeroportuaria en plena temporada turística.
De cara al futuro, se espera que las autoridades y Aena adopten medidas efectivas para adaptar las infraestructuras a las condiciones extremas del verano, minimizando riesgos y fortaleciendo la protección laboral en un contexto de cambio climático y aumento de olas de calor.