La concentración en Palma denuncia el racismo y las vulneraciones en las fronteras
Este sábado, Palma acogió una concentración organizada por la Asamblea Antirracista de Mallorca, que reunió a numerosos participantes en la plaza de las Columnas. El acto sirvió para denunciar las violaciones de derechos humanos y el racismo en las fronteras, especialmente en Ceuta. Según el recuento de Caminando Fronteras, desde el 30 de julio han fallecido 145 personas en estas rutas migratorias. La convocatoria critica la visión de la crisis migratoria como un problema exclusivo de las personas migrantes, señalando las políticas de frontera y las causas estructurales que las generan. Los asistentes recordaron a las víctimas y exigieron una mayor protección de los derechos humanos. La concentración también resaltó el papel de los gobiernos españoles, marroquíes y europeos en priorizar el control en detrimento de la protección de la vida y la dignidad de las personas migrantes. La protesta defendió el derecho a la movilidad como parte inherente a la condición humana y vinculó las migraciones forzadas con desigualdades globales, pobreza y deterioro ambiental. Además, denunciaron el racismo, la xenofobia y la islamofobia, que muchas veces se manifiestan en la discriminación cotidiana y en el trato diferenciado hacia migrantes y personas racializadas. La Asamblea abogó por una convivencia basada en la igualdad y la ciudadanía, promoviendo estructuras comunitarias que respondan a los discursos de odio y las agresiones. En un contexto político marcado por las políticas migratorias restrictivas y la gestión europea de las fronteras, la movilización busca sensibilizar sobre la necesidad de abordar las causas profundas de la migración y garantizar derechos universales. La perspectiva futura apunta a fortalecer la cooperación comunitaria y promover un marco de respeto y protección en las fronteras, en línea con los principios de derechos humanos.