Palma aprueba la prohibición definitiva de nuevas plazas de alquiler vacacional
El Ayuntamiento de Palma ha aprobado de forma definitiva la modificación del Plan General para impedir la creación de nuevas plazas de alquiler vacacional en la ciudad. La medida, que busca limitar la expansión del turismo residencial, fue respaldada con votos favorables de MÉS y el PSIB, aunque recibió críticas por parte de otros grupos políticos.
El cambio en la normativa responde a la necesidad de priorizar el uso residencial y garantizar el acceso a la vivienda para los residentes. La expansión del alquiler turístico desde 2015 ha reducido la disponibilidad de viviendas para residentes, elevando los precios en el mercado local. La medida busca frenar esta tendencia y proteger el tejido social y urbano de Palma.
Desde el ámbito político, la iniciativa ha generado debate. MÉS, aunque apoyó la modificación, acusó al PP de llegar tarde y de haber votado en contra de limitaciones en años anteriores. El PSIB también criticó la demora del equipo de gobierno en implementar medidas restrictivas. Vox, por su parte, cuestionó la eficacia de la prohibición y criticó la falta de control sobre el alquiler turístico ilegal.
Este proceso refleja un contexto político marcado por la tensión entre diferentes formaciones respecto a la gestión del turismo y la vivienda. La coalición de gobierno en Palma intenta equilibrar intereses económicos con la protección social y urbana, en un escenario de creciente presión sobre el mercado inmobiliario.
El futuro de esta política dependerá de su implementación y de la evolución del mercado turístico y residencial en Palma. La medida puede marcar un precedente para otras ciudades que enfrentan desafíos similares, en un momento en que la regulación del alquiler turístico se convierte en un tema central en la política local.