Baleares retira 34,2 toneladas de residuos del litoral en la temporada 2026
El Servicio de Limpieza del Litoral retira 34,2 t de residuos en Baleares entre mayo y septiembre; Mallorca lidera con 17,5 t.
El Servicio de Limpieza del Litoral, coordinado por PortsIB, ha retirado 34,2 toneladas de residuos de las aguas y costas de Baleares entre mayo y septiembre de 2026. La cifra resume el balance de una campaña desarrollada con un dispositivo de 23 embarcaciones, 15 de playa y ocho de litoral, según la Conselleria del Mar y Ciclo del Agua.
El reparto por islas muestra una concentración clara en Mallorca, que aporta 17,5 toneladas. Eivissa suma 7,9 toneladas, Menorca 6,7 y Formentera 2. Las embarcaciones de litoral han recogido 18,1 toneladas, por delante de las de playa, que han retirado 16.
Por municipios, Felanitx, Pollença, Santanyí y Andratx encabezan la recogida en Mallorca, con cifras de entre 2,1 y 2,8 toneladas cada uno. En Menorca destaca Ciutadella, con 1,8 toneladas, y en Eivissa, Sant Josep de sa Talaia, con 5,1 toneladas, lo que la sitúa muy por encima del resto de la isla.
Por materiales, el plástico (15,8 toneladas) y la madera (12,5) representan la mayor parte de lo retirado. Completan el balance otras 3,1 toneladas de residuos diversos, 1,9 de vegetación, 704 kilos de materia orgánica y 54 kilos de aceites e hidrocarburos, cuya presencia requiere una atención especial por su potencial contaminante.
El servicio atendió 39 avisos durante la temporada. Veinticinco llegaron del 112 y Salvamento Marítimo y se relacionaron sobre todo con hundimientos y la retirada de troncos y animales muertos. Los 14 restantes procedían de instituciones y particulares y tenían que ver con vertidos de combustible, acumulaciones de plástico o asistencia a personas. Entre las actuaciones más llamativas figuran la retirada de un tubo de 40 metros en Menorca y la recogida de una cabra viva en Mallorca.
Más allá de la limpieza, el dispositivo colabora con el CSIC, el Socib y el Instituto Oceanográfico en la recogida de datos y el seguimiento de medusas y microplásticos. Esta función convierte al servicio en una herramienta también de vigilancia ambiental, no solo de mantenimiento. El reto que queda por delante es doble: sostener la capacidad operativa de la flota y reducir en origen la entrada de residuos al mar, un objetivo que las cifras de la campaña ponen de relieve sin resolver por sí solas.